Iluminación artificial agresiva
Los fluorescentes y las luces LED mal configuradas en los centros comerciales y oficinas pueden generar un brillo que fatiga la vista y reduce la frecuencia de parpadeo. El resplandor constante obliga a mantener los ojos más abiertos de lo normal, aumentando la superficie de evaporación.
Buscar fuentes de luz indirecta o ajustar el brillo de los dispositivos ayuda a mitigar este efecto ambiental tan común en la vida moderna. Una lámpara de escritorio con pantalla difusora, apuntando hacia la pared, reduce la fatiga visual más que una bombilla directa sobre la cabeza.